La volatilita' delle borse e la crisi sistemica

30 marzo 2007 michele boldrin
Siccome a volte scrivo per i giornali del mio secondo paese adottivo (la Spagna), siccome non ho tempo per auto-tradurmi, siccome assumo che il lettore italiano altamente educato (come quelli di nFA) capisca la spagnolo (anche se non sa parlarlo), siccome piu' di qualcuno (nei vari giornali del mondo) discetta a vanvera sulla recente volatilita' delle borse e siccome ai miei amici spagnoli questo pezzo di spagnolo maccheronico e' piaciuto ... il mio ego suggerisce che forse potrei propinarlo anche ai lettori di nFA. Io ci provo ...

No sé si alguien todavía se acuerda (espero que sí) pero hace justo un mes
que se hundió la Bolsa
española. No se hundió sola, se
hundieron todas, desde Tokyo a Nueva York, desde Beijing a Frankfurt, y algunas
bastante más que la española.
Acabo de echar una mirada a varios de los índices bursátiles
alrededor del mundo, y la impresión es que más o menos todos se "olvidaron" ya
del primer hundimiento de este año, entre otras cosas, porque están en medio de
otros "hundimientos", debidos, aparentemente, a otros factores de crisis.

Un mes después del inicio de este periodo de alta volatilidad, y mientras
esta misma persiste en las bolsas de muchos países, la "teoría" dominante
parece ser la del inminente fracaso de la "burbuja" inmobiliaria estadounidense. Pero ésta es una teoría relativamente nueva (más o menos, tiene
alrededor de dos semanas) y otras teorías han sido sugeridas a lo largo de este
mes para explicar lo que estaba ocurriendo. Siendo yo un poco "cínico", mi
impresión es que no está ocurriendo casi "nada", pero es posible que me equivoque.
Ya que he decidido hacer algo que casi nunca hago, escribir sobre los
movimientos de las bolsas, mejor que intente aclarar lo que acabo de decir -
que no ha ocurrido nada, por lo menos hasta ahora - ya que muchas personas parecen
opinar que muchas cosas dramáticas ocurrieron, están ocurriendo o pueden
ocurrir.

La primera "teoría" de la temporada volátil 2007 se llamo "China": antes de
la caída de las bolsas europeas y americanas, el mercado bursátil de Shangai había
caído casi el nueve por ciento en aquel mismo día, generando una impresión
generalizada de que la economía china tenía problemas, problemas tan poco
identificados como profundos. Este supuesto generó varias formas de pánico a
las cuatro esquinas del mundo, más en EE.UU. que en la UE a decir verdad, y desde allí
las caídas de los valores bursátiles. Poco menos de un mes después, exactamente
el día 21 de marzo, varios analistas financieros notaban que "The Shanghai
composite index rose 25.19 points Wednesday, to 3,057.38, a record. The
Shenzhen component index reached 8,400.30, also close to a record." China, antes que todos, y los demás países
poco después, parecían haberse olvidado del desastre chino. ¿Fue miedo
justificado? ¿Llegará pronto el desastre chino?

La segunda pregunta no sé contestarla, pero me atrevo a contestar la
primera: no, el gran miedo de China no tenía justificación porque, parece, ya
nos hemos olvidado de que la economía china hace poco más de un mes estaba
entrando en una recesión profunda. Volvemos a la segunda pregunta: ¿llegará
pronto el gran fracaso de la economía de China? Nada es cierto en estos
asuntos, pero lo dudo, por lo menos de manera generalizada y catastrófica, dudo
que la economía china pare de crecer en los próximos meses, o incluso años.
Muchas de las empresas cotizadas en la bolsa de Shanghai son casi, por cierto, apuestas
de alto riesgo: esto quiere decir que algunas fracasarán y otras crecerán
enriqueciendo a sus dueños e inversores. Cuáles acabarán bien y cuáles mal, no
tengo ni idea: si lo supiera sería mucho más rico de lo pobre que soy. Lo mismo
podría decir, y digo, de las empresas cotizadas en las bolsas de Madrid, Paris,
Milán, Nueva York, etcétera. Las de China son, para alguien muy "atlántico-céntrico"
como soy yo, misterios aún más misteriosos que las de Madrid o Nueva York, ya
que no sé leer el idioma chino y, como la mayoría de los inversores de EE.UU. y
Europa, desconozco lo que hacen, cómo
llevan sus cuentas y cómo están administradas. Pero, en el promedio, que es lo
que cuenta, los índices de aquellos mercados no me parecen ni más ni menos arriesgados
que los índices europeos o americanos.

Mi análisis económico es muy sencillo: China ha descubierto los mercados,
el crecimiento económico y el bienestar que éste conlleva. Todo esto le gusta
mucho. Unos cuantos viajes a China a lo largo de la ultima década, además de
una lectura muy "common sense" de los datos publicados, sugieren que a China le
faltan todavía años de gran crecimiento, posiblemente otras dos décadas o aún más.
El crecimiento se realizará, con altibajos por cierto, pero se realizará, ya
que el rumbo capitalista del país no va a pararse y la demanda de bienestar que
viene desde los 800 millones de chinos que todavía viven en una pobreza
bastante espantosa es imparable. Y los 500 millones que han empezado a vivir
decentemente parecen encantados de seguir mejorando. Así que me parece una muy
buena idea invertir en el índice de la bolsa de Shanghai, olvidarse de sus
oscilaciones diarias o hasta mensuales, y hacer planes para dejar a nuestros
hijos los beneficios de esta decisión.

Más o menos en los mismos días en los que algunos analistas hablaban de la
crisis de China, otros analistas apuntaban a un discurso, pronunciado en una
ocasión que no recuerdo, de Alan Greenspan. El supuesto "dios" de los mercados
monetarios mundiales había mencionado la posibilidad de una recesión en EE.UU. y
recomendado mucho cuidado con las inversiones bursátiles. Entre economistas académicos
hay una antigua broma, atribuida a Paul Samuelson "circa 1975", según la cual los
mercados bursátiles habían correctamente previsto nueve de las últimas cinco
recesiones. Treinta años después, me da la impresión de que los stock markets
(y sus gurús) han conseguido prever casi treinta de las últimas nueve- tantas
han sido las recesiones, en EE.UU., desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta
hoy. Ha pasado un mes, y la recesión todavía no ha venido, pero esto no quiere
decir nada: podéis estar seguros de que, tarde o temprano, llegará.

La economía estadounidense crece, desde hace casi seis años, sin interrupción.
Ya que, en el promedio y también desde el final de la Segunda Guerra Mundial, los
periodos de crecimiento de duración superior a los seis años han sido tres,
sobre un total de diez expansiones, parece razonable esperarse que esta expansión,
también, no durará muchos años más. Por el otro lado, la economía española
crece a tasas superiores al 2% anual desde el pre-histórico 1995, así que: ¿quién
sabe?. Si la recesión llega en seis meses, ¿tomaremos este hecho como otra confirmación
de los grandes poderes de previsión del señor Greenspan?. ¿Y si llega en un año?
¿En dos?. ¿O decidiremos, al contrario, que los mercados financieros son irracionales
y animados simplemente por lo sentimientos descontrolados de inversores arriesgados
por un lado y poco atentos a los fundamentales por el otro? Dicho de otra
manera, ¿acabaremos concluyendo una vez más que tenía razón el señor J.M. Keynes
- el peor de los peores entre los veinte economistas más famosos del siglo XX -
y que los mercados financieros no son nada más que un "beauty context"?

Ambas conclusiones me parecen muy arriesgadas, mejor dicho: muy equivocadas.
¿Se debieron las caídas de hace un mes a un momento de hipocondría de los
inversores? ¿O fueron una señal de alarma sobre la recesión que viene, y que no
hemos querido escuchar solamente porque somos unos irracionales descontrolados?
Ni la una ni la otra, como intentaré argumentar al final. Antes del final,
pasamos a las oscilaciones de los últimos diez días.

La teoría mas reciente, que acabo de leer explicada en todos sus detalles
en tres o cuatro periódicos de distintos países y entre ellos España, es que la
nueva fuente de la crisis se llama "subprime", es decir, los bonos que están
detrás (y financian) la deuda con hipotecas inmobiliarias de hogares no
particularmente ricos o, simplemente, de hogares con malos historiales
crediticios. Efectivamente, el porcentaje de impagos de este tipo de deuda creció
unos cuantos puntos hace unos meses y se encuentra desde el último trimestre de
2006 en valores cercanos al 10% (los porcentajes exactos dependen de las
distintas muestras que se adopten). En correspondencia con la recesión anterior,
"The weighted average default rate on the riskier loans rose to 10.1 percent in
November 2001 from about 7 percent in early 2000", escribía Bloomberg
News
al principio de 2002. La analogía
es evidente, pero las implicaciones no son obvias. En primer lugar, porque no
se ven otras señales de recesión. En segundo lugar, porque los créditos
financiados con "subprime instruments" son alrededor del 14% del total, tienden
a ser mas pequeños que la media, y la frecuencia de los impagos en las otras hipotecas
permanece estable alrededor del 4.5%. En tercer lugar, porque no hay
absolutamente ninguna evidencia de que el sistema crediticio de EE.UU. esté sobre-expuesto
a este tipo de créditos. Al revés, goza de gran salud y los beneficios de los
bancos están todos a niveles de record.

Una vez más: algunos negocios van bien, otros van menos bien y algunos van
mal. Lo que no parece tener en absoluto ningún sentido es el miedo de la crisis
sistémica la cual, solamente, justificaría
caídas desastrosas de todos los títulos de bolsa, la recesión profunda, y todos
los desastres que se vaticinan cada dos por tres en los periódicos.

Y aquí llego a mi moraleja: cada uno de los "malos fundamentales"
mencionados en estas teorías son verdaderos. Algunas empresas chinas quiebran,
y a veces la tasa de crecimiento de aquella economía disminuye. El crecimiento
de EE.UU. no va a durar para siempre, llegará una recesión que, como todas las
recesiones, durará entre 6 y 10 meses, y después la economía estadounidense se
recuperará y volverá a crecer. Lo mismo va a ocurrir, por cierto, en España, en
el Reino Unido, etcétera. El sector inmobiliario de EE.UU. se ha parado, los
precios bajarán dos, tres o hasta cinco puntos porcentuales, y después volverán
a crecer porque hay más gente que viviendas y, subiendo la riqueza, sube la
demanda de viviendas. Lo mismo vale para España, y los demás países. Lo que no
va a ocurrir es la crisis sistémica.

Cada uno de estos hechos justifica fluctuaciones, incluso fluctuaciones
amplias, de algunos índices bursátiles, en particular de los de las empresas
relacionadas con los sectores directamente afectados. Pero no justifican los pánicos
que parecen aparecer, y desaparecer, cada dos semanas. ¿Qué determina estos pánicos?.

En mi opinión, los determina que demasiados operadores financieros y, en
particular, demasiados periodistas y comentaristas económicos se han educado
sobre la muy equivocada literatura de "systemic risk", y parecen haberse olvidado
(o nunca haber aprendido) la teoría económica y los hechos históricos.

Existe, desafortunadamente, una miríada de libros y artículos que hablan de
crisis sistémica como si fuera algo que puede ocurrir cada dos por tres. Estas
"teorías" del riesgo sistémico no tienen ninguna fundamentación lógica, ni existen
modelos mínimamente realistas que lleguen a tales prediciones. La mayoría de
los que escriben de riesgo sistémico son charlatanes, y los pocos que no lo son
están profundamente equivocados y son absolutamente incapaces de convencer a la
mayoría de los investigadores de prestigio de la bondad de sus teorías. Esto es
porque son teorías incoherentes, con ningún fundamento empírico: su único
fundamento consiste en una mezcla de prejuicios paleo-marxistas sobre la "caída
del capitalismo" y las "crisis del capital financiero internacional", mezcladas
con afirmaciones obscuras e incoherentes del señor J.M. Keynes y de sus secuaces
sobre la irracionalidad de los mercados financieros. Desafortunadamente para
todos nosotros, el señor JMK es considerado, incorrectamente, un gran
economista y sus confusas afirmaciones se siguen repitiendo en la prensa -
nadie que no sea un especialista académico se lee sus libros o sus ensayos, ya
que son perfectamente incoherentes además de aburridos.

Aún más desafortunadamente, el "Great Crash" bursátil de 1929 y la "Great Depression"
de 1929-39 ocurrieron, por errores de política monetaria y bancaria antes y de política
económica y fiscal después, en EE.UU, que no es solamente la más grande economía
del planeta sino que es también el país donde la mayoría de las teorías económicas
corrientes se generan, y donde el debate es mas intenso. Así que la memoria de
1929-39 en EE.UU. (junta al olvido de sus causas específicas y puntuales) se
mezcla, en el imaginario colectivo, con las fantasías marxistas sobre el
capital financiero que lleva el mundo al colapso y a la hambruna y con las
ridiculeces keynesianas sobre los espíritus animales y la irracionalidad de los
mercados. Esto genera un cóctel ideológico y pseudo-histórico bastante espantoso,
que todos tomamos cotidianamente y que la prensa económica, desafortunadamente,
alimenta. Desde este miedo generalizado por la crisis sistémica, desde el
conjunto de creencias que este miedo sostiene, viene la hiper-reactividad de
los mercados financieros y bursátiles a cualquier noticia que anuncie novedades
negativas en el sistema bancario o en el sistema económico más general.

Este miedo no es irracional, es simplemente equivocado: es el fruto de una
mala educación económica. No se elimina regulando más los mercados y
restringiendo el desarrollo de los instrumentos financieros o la movilidad
internacional de los capitales. Se elimina olvidándose de Keynes y del
paleo-marxismo, estudiando y entendiendo lo que de verdad generó el 1929-39 en
EE.UU. y reflexionando sobre la noción de "crisis sistémica", hasta enterarse de
que se trata de una pura e incoherente fantasía que nada tiene que ver con la teoría
económica ni con la realidad en la cual vivimos.

Ah, casi me olvidaba: las bolsas se habían hundido también entre el final
de abril y el principio de mayo del 2006, con una caída aún mayor en términos
porcentuales. ¿Alguien lo recuerda? Otra crisis sistémica que (des?) afortunadamente
no se realizó ...


P.S.
Me causó una cierta ilusión leer en la prensa española de la semana
pasada varios elogios del "Milagro económico español" escritos con ocasión de
los 50 años del Tratado de Roma. Esto se debe a que, cuando empecé a defender
el modelo español de crecimiento e integración regional hace más de diez años,
muchos colegas me explicaron que no, que lo de España nunca habría funcionado y
que el crecimiento era solamente el efecto de los Fondos Europeos o de la economía
drogada por el ladrillo. No parece haber sido así, y once años de buen
crecimiento después, esto me alegra mucho.

9 commenti (espandi tutti)

Te ga desmentegado de mencionar un otra racionalizacion ex-post de la recente volatilidad bursátile: el unwinding del carry trade, ostrega! (Come vado a castellano maquerónico? :-) )

Comunque, non farei ricadere sul povero JMK la colpa degli sproloqui di taluni suoi seguaci dichiarati (non solo latino-marxisti: vedi p.es. J.K. Galbraith). Keynes non era affatto istintivamente ostile ai mercati, anzi: tra le altre cose, difese gli speculatori come importanti agenti nel meccanismo di price discovery, e fu speculatore egli stesso. Del Marxismo scrisse: "Marxian
Socialism must always remain a portent to the historians of Opinion - how
a doctrine so illogical and so dull can have exercised so powerful and
enduring an influence over the minds of men, and through them, the events
of history.". Anche la frase che gli e' attribuita sull'"irrazionalita' dei mercati" (seguita da "...longer than you remain solvent") fa riferimento alla frequente impossibilita' di effettuare arbitrage tra i prezzi di mercato e miglior stima basata sui "fundamentals": e che le bolle speculative esistano per tempi anche piuttosto lunghi mi pare incontestabile (so di un tizio che perse 100,000 dollari short-selling Netscape troppo presto di qualche anno... Non so se divento' insolvente per questo, ma mi pare una buona conferma anedottica di quella frase).

 

 

Te ghe razon, porca l'oca, el carry trade sul yen ... me go desmentega ... e ce l'avevo in mente, lo giuro, poi tra una belinata e l'altra, quello s'è sfilato!

Vedo che anche tu appartieni al gruppo (di cui faccio parte) di coloro che parlano spagnolo aggiungendo le "s" finali al veneziano ... la cosa divertente e' che FUNZIONA!

JMK non era ostile al mercato, ed ovviamente non amava Marx: mica era scemo JMK! Hai presente dove e come viveva? JMK era solo un membro opportunista dell'elite inglese del tempo, che sapeva incantare chiunque con le sue chiacchere e sapeva prendere sempre l'angolo che gli conveniva per restare a galla. Il contrario di uno scienziato, insomma. Ha detto tutto, ed il contrario di tutto. Ed a volte e' riuscito a dire sia l'uno che l'altro nello stesso articolo ...

Nella Cambridge che dominava - il cui dipartimento di economia ha distrutto trasformandolo in un pollaio ridicolo di gente che per 50 anni ha predicato la caduta del sistema capitalistico perche' loro non riuscivano a capire un teorema di punto fisso o la nozione di "supporting hyperplane" in analisi convessa - ha anche coltivato cretinate marxistoidi perche' gli convenivano, e miti fasulli come quello del libraio Pietro Sraffa, uno che avrebbe fatto meglio a stare a Milano a lavorare per Mattioli invece di finire a fare il guru a Cambridge.

A Londra, fra i bankers, ovviamente era tutta un'altra musica. Stesso uomo, differenti abiti. I suoi scritti, comunque, sono noiosissimi e quando sono divertenti e solo perche' e' cosi' incoerente e cialtronesco che ti viene da ridere.

Sull'esistenza delle bubbles, non ci piove. Il problema e': quanti assets sono priced come una bubble ad ogni punto nel tempo? 1/1M? 1/10M? 1/1B?

e miti fasulli come quello del libraio Pietro Sraffa, uno che avrebbe
fatto meglio a stare a Milano a lavorare per Mattioli invece di finire
a fare il guru a Cambridge.

Eppero' anche lui riusci' a speculare con successo (sui titoli di stato giapponesi, comprandoli dopo che esplosero le bombe su Hiroshima a Nagasaki) quindi tanto ingenuo non doveva essere ;-) E inoltre, almeno contribui' a far conoscere Ricardo in Italia, merito non da poco vista la "destra" che abbiamo.

Sull'esistenza delle bubbles, non ci piove. Il problema e': quanti
assets sono priced come una bubble ad ogni punto nel tempo? 1/1M?
1/10M? 1/1B?

Perche' cosi' pochi? Nel 2000, direi che l"esuberanza irrazionale" era ben piu' diffusa, altrimenti l'indice NASDAQ non sarebbe ricaduto dell'80% nei tre anni successivi; idem in Giappone a fine anni '80, o il Nikkei non sarebbe ancora adesso a meno della meta' di quel che raggiunse il primo gennaio 1990. I mercati sono insostituibili non perche' forniscono la stima "giusta" dei prezzi, ma perche' offrono quella che, anche se non necessariamente la migliore possibile in senso panglossiano, e' in ogni caso migliore di quella calcolabile da un pianificatore (o da un manager di fondi d'investimento gestiti in modo attivo ;-) ). Anche la loro irrazionalita' e' parte del processo evolutivo, cosi' come quella umana lo e' in campo biologico: se essere perfettamente razionali offrisse vantaggi sul mix di ragione e passioni che ci caratterizza, l'evoluzione ci avrebbe fatto diventare tali.

>Sull'esistenza delle bubbles, non ci piove. Il problema e': quanti
assets sono priced come una bubble ad ogni punto nel tempo? 1/1M?
1/10M? 1/1B?

 E se lo fossero tutti? In fin dei conti, c'e' un certo numero di studi che dimostra che in una bolla la cosa "razionale" nel senso di equilibrio di aspettative razionali e' seguire il mucchio.

Io faccio fatica a pensare che il periodo 1995-1999 sia una bolla secondo qualunque indicatore, mentre sul 1999-2000 si puo' discutere. 

Ovvio, i modelli attuali non spiegano per nulla come, quando e dove le bolle nascono e muoiono per un singolo asset. Pero' l'analogia con le formiche di Kirman, piu' che col beauty contest di Keynes, e' appropriata.. 

Il problema qui e' cosa si intende per "bolla" o "bubble".

Nel mio caso uso una definizione piuttosto tecnica (per gli interessati: Manuel S. Santos & Michael Woodford, 1997. "Rational Asset Pricing Bubbles," Econometrica, vol. 65(1), pages 19-58) che, mi rendo conto, non e' forse fra le piu' correnti e facili da masticare (ossia non e' bubble gum) ma e' ben definita.

Implica, fra le altre cose, che non tutti i pricing di assets che, ex-post, non siano giustificati da fundamentals (ovvero, pricing in cui molta gente "si sbaglia") siano delle bubbles. La teoria ammette tranquillamente che la gente si sbagli, anche molto grossolanamente. Aspettative razionali non e' equivalente a poteri magici, assume molto meno dal nostro cervellino. Basta che la gente non si sbagli sempre e sistematicamente nella medesima direzione anche dopo avere il naso sfasciato e grondante sangue. Dato questo livello minimo di "razionalita'", per avere una bubble (nel senso di Santos&Woodford) occore che il pricing implichi ricchezza infinita, per lo meno asintoticamente. Il che succede - per esempio negli "airplane schemes", popolari in Italia a meta' anni 80, che infatti ebbero vita breve - ma poco frequentemente e quasi mai in mercati organizzati. La mia impressione e' che Nasdaq e dot-com post 1998 viaggiassero in una tal bubble, ma anche li' e' dura da provare.

Infine, mi risulta oscuro quanto tutto questo abbia a che fare non solo con il signor Keynes, ma anche con il buon Alan Kirman e le sue "formiche", le quali sono forse una metafora affascinante ma scarsamente rilevante in quanto NON dotate, che io sappia, di pre-frontal cortex, mercati organizzati, prezzi esplicitamente quotati e tutto il resto che viene con l'essere umani e non insetti. Detto altrimenti: che vi sia un po' degli insetti in noi, non dubito, ma e' davvero tutto cio' che vi e'? Ed i rettili che sono in noi, i felini, i rapaci, i primati e via evolvendo, che fine hanno fatto? Oltreche', di nuovo, quanto di sapiens-sapies v'e' in noi davvero non serve a spiegare nulla di quanto facciamo quando ci mettiamo in combutta, ovvero interagiamo?

Per i curiosi ma non necessariamente adetti ai lavori, entrate "alan kirman ants" in Google e divertitevi. Per chi ha fretta e sa qualcosa di stochastic processes, basta andare direttamente a Alan Kirman, "Ants, Rationality, and Recruitment"
The Quarterly Journal of Economics,
Vol. 108,
No. 1 (Feb., 1993),
pp. 137-156. Cos'abbiano a che fare le formiche con le bolle speculative non l'ho mai capito. Infatti, in generale, mai ho capito cosa vi sia di rilevante, let alone originale, nelle prediche su "interazioni" che Kirman ed altri ripetono da circa 15 anni a questa parte ... sara' che dopo aver smesso di frequentare Santa Fe' mi sono intellettualmente intorpidito. Curioso d'apprendere rimango, se qualcuno me lo vuole spiegare io ascolto.

Per chi vuole approfondire la questione bubbles, invece, suggerisco l'ottimo (e moderatamente tecnico, ma molto ben scritto) libro di vecchio mio professore (da tempo banchiere con DB): Peter M. Garber,
Famous
First
Bubbles
:
The
Fundamentals
of
Early
Manias.
Cambridge, MA: MIT Press, 2000.

Infine, su di un tema, solo parzialmente, distinto

Anche la loro irrazionalita' e' parte del processo evolutivo, cosi'
come quella umana lo e' in campo biologico: se essere perfettamente
razionali offrisse vantaggi sul mix di ragione e passioni che ci
caratterizza, l'evoluzione ci avrebbe fatto diventare tali.

Condivido alquanto Enzo - anche se mi rimane il dubbio che, essendo l'evoluzione lungi dall'aver finito il suo lavoro con gli esseri viventi, qualche cambio interessante "i nipoti dei nipoti dei nostri nipoti" forse vedranno fra i viventi stessi. Ma questa e' un'altra storia: alcune modificazioni offrono vantaggi sull'esistente, ma non sono immediatamente ne' facilmente raggiungibili (basti pensare alla voce ed al linguaggio). L'ottimo globale e' indefinibile in un sistema evolutivo aperto (open ended).

Ad ogni buon conto, questo non inficia il tuo argomento ma lo rafforza nel senso che quanto "siamo" dev'essere (almeno localmente) evolutivamente ottimo. Se ci arrivassero, al punto che tanto chiaramente tu fai, anche tutti questi "behavioral" ciucchi, "irrazional-duali" dell'ultima ora e decision-teorici vari - che sembrano da mane a sera aver scoperto che gli umani hanno anche budella, ormoni e coglioni (o vagine) e le/li usano per decidere ed agire - ci si risparmierebbero inutili diatribe su razionale-irrazionale.

Si potrebbe cosi' apprendere, razionalmente, qualcosa d'irrazionalmente interessante.

 

Infine, mi risulta oscuro quanto tutto questo abbia a che fare non solo con il signor Keynes

Ah, son d'accordo: infatti la mia nota era messa come reazione alla frase del tuo articolo che parlava di "afirmaciones obscuras e incoherentes del señor J.M. Keynes
y de sus secuaces sobre la irracionalidad de los mercados financieros".

Su taluni "su secuaces" hai sicuramente ragione, ma una cosa e' JMK e una completamente diversa sono quei keynesiani immaginari di sinistra (catchy acronym: "KIDS") che tipicamente dicono: "Il libero mercato non esiste! E anche se esistesse sarebbe irrazionale (e quindi inferiore a un sano, razionale dirigismo): lo diceva anche Keynes che 'markets can stay irrational longer than you stay solvent'...".

Tanto per cominciare, non mi risulta che tale frase si trovi in alcuno dei suoi scritti, e potrebbe benissimo trattarsi di una leggenda accettata per buona e come tale propagata dai KIDS stessi. In secondo luogo, JMK non ha mai manifestato l'orrore verso gli speculatori che i KIDS comunemente gli attribuiscono. Semmai ha spesso caratterizzato il verificarsi di eccessi speculativi come una conseguenza di una cattiva politica economica: in particolare, di una che trascuri quel che i KIDS trattano con particolare nonchalance, cioe' la stabilita' dei prezzi. Nel 1924, in "A Tract on Monetary Reform", scriveva:

Unemployment, the precarious life of the worker, the disappointment of expectation, the sudden loss of savings, the excessive windfalls of individuals, the speculator, the profiteer -all these proceed, in large measure from the instability of the standard of value.

Come nota un neokeynesiano-non-KIDS come Brad DeLong, e' vero che questo era scritto nel 1924 e non nel 1936, ma non si vede perche' quando si parla di Keynes ci si debba per forza riferire a quello sotto lo shock della Grande Depressione, quando la stabilita' dei prezzi era minacciata dalla deflazione e JMK era alla ricerca di "desperate measures" per contrastarla. E in verita', della "General Theory" la cosa che mi piace di meno e' proprio il titolo: ci sarebbe stato molto meglio un piu' umile "Limits to the validity of some Classical Economics assumptions under conditions of high unemployment".

Mi riferivo proprio a Santos e Woodford. L'ostacolo di dover provare volta per volta che esistono condizioni di divergenza e' un limite alla applicabilita' pratica nello studio delle bolle - Ma nulla di nuovo, qui: prima o poi qualcuno ci verra' a capo, e poco conta che ci si stia provando dal diciottesimo secolo. Il libro di Garber che Boldrin cita e' molto affascinante, sull'argomento - un po' piu' generale - suggerisco anche Charles Mackay (w foreword by Andrew Tobias), "Extraordinary Popular Delusions and The Madness of Crowds" , Three River Press, nel quale mi imbattei qualche anno fa.

Infine, mi risulta oscuro quanto tutto questo abbia a che fare non solo
con il signor Keynes, ma anche con il buon Alan Kirman e le sue
"formiche", le quali sono forse una metafora affascinante ma
scarsamente rilevante in quanto NON dotate, che io sappia, di
pre-frontal cortex, mercati organizzati, prezzi esplicitamente quotati
e tutto il resto che viene con l'essere umani e non insetti. Detto
altrimenti: che vi sia un po' degli insetti in noi, non dubito, ma e'
davvero tutto cio' che vi e'? Ed i rettili che sono in noi, i felini, i
rapaci, i primati e via evolvendo, che fine hanno fatto? Oltreche', di
nuovo, quanto di sapiens-sapies v'e' in noi davvero non serve a
spiegare nulla di quanto facciamo quando ci mettiamo in combutta,
ovvero interagiamo?

Provo a risponderti, anche se temo per farlo compiutamente serva un paper. In ogni caso, per farla breve, ho notato - e racconti aneddotici di miei amici quant sembrano confermare in parte l'intuizione - che in presenza di mercati elettronici, l'esecuzione tenda a chiedere procedure standardizzate e formali, che perfino in soggetti con IQ diciamo sopra la media porta non dico a particolari comportamenti ma a valutazioni soggettive un po' biased dei parametri di particolari modelli e del loro funzionamento. In certi contesti si ci basa sull'istinto anche in condizioni operative apparentemente normali e prive di stress. Questo significa che diamo troppo significato a certe manifestazioni dell'intelligenza come il calcolo razionale di quanto abbia rilevanza in pratica. Un paper recente che ha simulato il funzionamento di un mercato con regole corrispondenti a zero intelligenza e' JD Farmer, P Patelli e II Zovko, "The Predictive Power of Zero Intelligence in Financial Markets" , PNAS, 2005, che e' stato pubblicato su raccomandazione di Arrow, mica del primo fricchettone behavioural che passa. La conclusione? Assumere zero intelligenza data la struttura del mercato spiega molto in termini previsivi, almeno quanto l'assunzione di intelligenza e conoscenza perfetta, allora non e' cosi' fuori dal mondo assumere che la verita' stia nel mezzo, quindi in bounded rationality. Il fatto che siamo sapiens-sapiens conta, ma in aggregato, gli effetti si cancellano o si controbilanciano (se non lo facessero, ammetterai che uno dei risultati e' ricchezza infinita e saremmo tanti piccoli Warren Buffett). In fin dei conti quel che ci importa e' la regolarita' o irregolarita' statistica, se ci pensi. Le formiche reagiscono a stimoli primari e percezioni particolari: noi reagiamo a prezzi - subset di prezzi, almeno - e facciamo valutazioni soggettive, quindi finche' vale la legge della domanda e dell'offerta, anything goes (lo ammetto, e' piu' De Finetti che Lucas, ma in fondo non e' neanche tanto dissimile, visto che l'enfasi e' sulla microfondazione per spiegare gli effetti aggregati)

Da un punto di vista di un programma di ricerca - e qui cerco di rispondere al tuo scetticismo sull'interazione - questo sistematizza l'ipotesi di Hayek sul mercato, studiata anche da Vernon Smith: e' un semplice economizzatore di informazioni. Solo che Hayek non riteneva applicabile la matematica del tempo, ma da allora quella matematica ha fatto passi da gigante, non e' un buon motivo per non provare a sistematizzare queste intuizioni in termini formali. Et voila' l'interesse sulle interazioni in economia (che ammetto, e' un po' grossolano) che pare aver contagiato pure Bisin, a quel che leggo.

suggerisco anche Charles Mackay and Andrew Tobias, "Extraordinary Delusions and The Madness of Crowds" , Three River Press, nel quale mi imbattei qualche anno fa.

Scusa la correzione pedante, ma il libro è solo di Charles Mackay, che era uno scrittore britannico del XIX secolo. Tobias è un giornalista americano, sostenitore del partito democratico, che ha scritto la prefazione per l'edizione americana del libro.

Hai ragione, ma leggendo la doppia intestazione sul sito di amazon americano ho assunto che quell'edizione, rispetto a quella inglese facesse aggiunte sostanziali, tipo un capitolo o una curatela, in tal caso la locuzione "and" avrebbe senso. Sara' che Amazon americano aggiunge and anche per chi scrive le prefazioni e in effetti se lo cerchi nel sito quel libro viene riportato come Mackay and Tobias, anche se nei dettagli e' specificato che scrive solo l'introduzione. In quella inglese, se cerchi l'edizione del 1995 in paperback, troverai "Mackay and Stone". Credo sia normale politica editoriale per libri nel pubblico dominio quando vengono aggiunti nuovi scritti, e una prefazione indubbiamente lo e'.

In ogni caso, e' una lettura utile e molto divertente, e credo avrebbe fatto bene a Jovanovic e Greenwood prima di scrivere quel paperuccio naive sull'IT revolution e lo stock market. Le waves senza formule di Schroedinger lasciamole ai sociologhi e agli storici, con tutto il rispetto per gli storici e i sociologhi.

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